El nuevo fascismo no lleva botas, sino algoritmos
El Chaos Computer Club ha soltado un bombazo. Su último comunicado no solo denuncia los peligros de la digitalización sin control, sino que pone sobre la mesa un problema aún más grande: el avance del fascismo a través de la infraestructura digital. Y aquí no estamos hablando de una paranoia conspiranoica, sino de un análisis claro y fundamentado de cómo las herramientas tecnológicas están siendo utilizadas para restringir libertades, controlar poblaciones y consolidar el poder de las élites políticas y económicas. La propuesta del CCC para construir una "cortafuegos digital" es una respuesta directa a esta amenaza. El problema no es nuevo, pero en los últimos años ha tomado una velocidad alarmante. Si miramos a Estados Unidos, el ascenso de figuras como Donald Trump y el auge de movimientos de extrema derecha han convertido la política digital en un campo de batalla. Desde la manipulación de redes sociales hasta la vigilancia masiva, las estrategias autoritarias han encontr...