Producir menos, vivir más: una economía contra el despilfarro
En el contexto actual, caracterizado por crisis ecológicas, desigualdad estructural y una creciente automatización del trabajo, resulta necesario replantear las formas tradicionales de organización económica. Tanto los modelos de planificación centralizada como las economías de mercado desreguladas han mostrado limitaciones significativas: los primeros, por su tendencia a la burocratización y rigidez; los segundos, por su propensión a la sobreproducción, la precarización laboral y la insostenibilidad ambiental. El modelo de planificación central clásica, ejemplificado históricamente en la Unión Soviética , enfrentó problemas estructurales derivados de la concentración de decisiones económicas en órganos administrativos alejados de la realidad productiva concreta. La dificultad para procesar información compleja en tiempo real, junto con incentivos distorsionados, condujo a ineficiencias, escasez y, en muchos casos, a una expansión de la burocracia estatal. Por otro lado, las economía...