Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como estética

La película de la que hablaba Mark

Imagen
Estoy escribiendo estas líneas justo después de haber terminado la película. Normalmente mido más lo que escribo y busco cierto rigor, pero esta vez necesitaba hacer una "impro" por el impacto brutal que me ha dejado Children of Men . Hace tiempo que vengo leyendo a Mark Fisher. Su teoría del Realismo Capitalista y sus críticas culturales me parecen de lo más potente que ha surgido en filosofía y crítica cultural en las últimas décadas. Fisher nos dejó en 2017, y por eso es tan urgente reivindicar su obra. Bueno, al lío, que si no me pongo a divagar y me dan las tres. Children of Men —película que Fisher usa en Realismo Capitalista como analogía perfecta para criticar la pérdida de originalidad y vanguardia en el arte— no habla solo de un mundo sin niños, sino de un mundo sin futuro. La premisa es simple: llevamos 18 años sin nacimientos. No explican el porqué, pero lo importante es lo que Cuarón refleja de nuestro presente. En una de las primeras escenas, un ...

Severance: Una distopía laboral

Imagen
Imagina por un momento que tu vida estuviera partida en dos: una mitad vive fuera de la oficina, libre, ajena por completo al trabajo, mientras la otra mitad solo existe entre esas cuatro paredes, sin memoria del exterior, atrapada en un bucle infinito de reuniones, tareas y protocolos. La primera versión de ti nunca siente que trabaja; la segunda cree que nunca ha dejado de hacerlo. Lo que empieza como un sueño —¿quién no querría desconectar del todo al salir de la oficina?— se convierte rápidamente en una pesadilla. Porque, ¿qué pasa cuando una parte de ti jamás descansa? Severance no es solo otra distopía de ciencia ficción. Su estética fría, esos pasillos interminables que parecen diseñados para perderse, los espacios asépticos que huelen a encierro, todo contribuye a crear una atmósfera que nos incomoda porque, en el fondo, nos resulta familiar. La serie juega con nuestra necesidad de descifrar misterios, de conectar pistas, pero a diferencia de otras narrativas del...

Grindhouse: El arte de lo grotesco y la poesía del exceso

Imagen
Esta tarde me he visto las dos películas de Grindhouse . No las había visto previamente (o mejor dicho, no con los ojos que da la edad adulta). Para cualquiera que me conozca, es bien sabido que siento (o sentía, antes de que se volviera un sionista hijo de perra) una gran admiración por Quentin Tarantino y su filmografía. Y Grindhouse , como era de esperarse, no me ha decepcionado. En estas dos cintas, Robert Rodríguez y el buen Quentin nos regalan un festival de sangre, explosiones y humor negro. Consiguen algo que parece imposible: transformar lo vulgar en sublime. Es un homenaje descarado al cine de explotación de los setenta, pero con un giro moderno que no renuncia a su encanto retro. Es como si alguien cogiera la basura más pegajosa de un autocine olvidado y la convirtiera en arte, en pura poesía visual. Empecemos con Planet Terror . Aquí tenemos una oda a la estética retro que, paradójicamente, se siente moderna. Es un filme que juega con los clichés del pasado mientras nos tra...